
No voy a puro
no cantar la belleza
los ojos de la maruca
alabar la carne, el deseo,
el sexo en cada mano
Su cuerpo de mujer
alabanza senos y vientre
en todos los matices del pecado y la lujuria
negar la moral a la tumba del olvido
y entregar a mí el placer
cuerpos desnudos, rodeados
y su cuerpo desnudo
Me refugio de la oralidad
explorar cada curva, cada espacio
haciendo (a lo inesperado)
objeto de placer.
(agradeço, pela tradução do original Luxúria, a Arthur Meira)










